El viernes pasado fue el día en que nuestros familiares pudieron ver el famoso trabajo que Miguel había planteado para realizar este curso. Dicho trabajo se planteó en Diciembre (si no recuerdo mal), pero de esa fecha hasta la actual nustro objetivo de trabajo ha cambiado mucho (como ya he contado en comentarios anteriores).
No puedo hablar por el resto de padres y abuelos, pero los míos sabían desde el principio sobre este proyecto. Yo les iba contando acerca del trabajo, de modo que cuando llegaron el viernes a la exposición ya sabían de sobra con lo que se iban a encontrar. En mi caso, pudieron asistir mis padres y mi hermano. Pero que no vaya a creer nadie que mis abuelos no sabían de la existencia de todo esto, es más, ellos eran los más implicados, ya que se encargaron desde el principio de buscar fotos de la época y ropa para poder prestarme. Ellos no pudieron venir porque viven lejos, pero ese mismo día cuando llegué de ver la exposición les llamé para contarles cómo había sido todo, y también para decirle a mi abuela que habían puesto dos fotos suyas en la exposición y que mucha gente de la clase había estado comentando que nos parecíamos mucho. Está claro que le encantó que se lo dijera, pues al día siguiente mis tías, primos, y demás familiares ya se habían enterado del asunto y me llamaron para preguntarme. En definitiva, que al final me he comprometido a llevarles este verano el video para que lo puedan ver todos.
Por otro lado, mis padres y mi hermano, que sí fueron a la exposición, salieron muy contentos y me dijeron que el video estaba muy bien planteado. Lo primero que hice cuando llegamos al salón de actos fue llevar a mi hermano hasta donde estaba mi foto y la de mi abuela para que nos pudiera ver (aunque a mi abuela no la reconoció). Pronto tuvimos que sentarnos porque Miguel iba a empezar a presentar el proyecto.
Cuando el video acabó, mis padres comenzaron a ver las fotografías. Yo no lo vi, pero mi madre me ha dicho que se emocionó y le gustó mucho ver a su madre en las fotos, ya que está lejos y la extraña mucho. Al final, cuando nos dirigíamos al coche, mi hermano (de 7 años) me dijo que no se había enterado de mucho, así que yo le conté como pude el contenido de la exposición que vimos.
Mis padres destacaron la realidad que se reflejaba en las fotos en las que aparecíamos nosotros, ya que (como dijo mi madre) no era únicamente la vestimenta, sino también nustro gesto de sentimiento y dolor. Además, también opinaron que la música que aparecía en el video de Juanito Valderrama era muy significativa para la época y creaba mucha emoción y sentimiento. Por último, me dijeron que si mis abuelos hubieran podido ver el video estarían muy orgullosos de que jóvenes como nosotros homenajearan a sus abuelos, y también hubieran recordado aquellos tiempos de miseria en los que se pasaba tanta hambre, al igual que de aquellos buenos momentos que vivieron en su niñez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario