domingo, 10 de abril de 2011

Excursión a Prado del Rey


Durante casi todo el día del viernes, estuvimos reunidos con otros institutos en un tercer encuentro de estudiantes con memoria. Fue en este encuentro, que estaba planeado desde hacía unas semanas, donde mostramos nuestro proyecto llamado: "Para muestra un botón", que trata (como ya todos sabemos) de la vida durante la posguerra de nuestros abuelos, conocidos o simplemente personas que vivieron esos años de pobreza e injusticias.

Dicho encuentro consistía en que cada centro aportaba diferentes proyectos o trabajos que estaban relacionados con lo comentado anteriormente, la posguerra, el exilio, la emigración..., en definitiva, todo lo que ocurrió durante esos años y a lo que condujo.

Ahora sí, voy a explicar el comienzo de esta excursión, las vivencias y también las impresiones que me surgieron.

Si empiezo desde el principio, realmente no hay mucho que decir, simplemente que estábamos en el autobús de camino a nuestro encuentro, charlando, escuchando música y algunos durmiendo. Bueno, la verdad es que estaba un poco nerviosa, porque eso de subirse a un escenario está claro que no es lo mío.

No lo he dicho antes, pero si se suponía que íbamos a presentar nuestro trabajo, teníamos que subir al escenario vestidos de los años 40, como aquel día en clase, y enseñar nuestro video.

Cuando llegamos al pueblo, nos recivieron unas chicas con un cartel que ponía: "Medina", y luego fueron estas mismas chicas las que nos dirigieron hacia el lugar del encuentro. La verdad es que todo eso del cartel me pareció un poco extraño. Cuando llegamos pudimos ver que otros institutos se nos habían adelantado, y luego nos dirigieron a un mostrador para que nos pusieran unas pegatinas con nuestro nombre y nos dieran un papel con la programación del día (en la que nosotros estábamos claro). Dentro del papel había un pañuelo azul con una S dibujada, que según nos contaron más tarde ( y según creí entender), es un símbolo en conmemoración a los exiliados. Después de esto, entramos en las sala con muchos asientos y gente, unas 350 personas aproximadamente. Lo primero que hicieron fue presentar a los institutos participantes y posteriormente comenzaron las actuaciones. Me quedé muy sorprendida cuando lo primero que apareció en el escenario fue una banda de música.

Algunas de las cosas que más me sorprendieron fue un instituto que estuvo en Mauthausen visitando los campos de concentración nazis. También me gustó la propuesta que llevó otro instituto acerca de la emigración, se llamaba: "La historia se repite". Yo creo que me gustó tanto porque ese título tiene toda la razón del mundo. Nuestros abuelos se marcharon a otros países a buscar trabajo, pues ahora personas de diferentes lugares también tienen derecho a una vida mejor, y nosotros no somos nadie para decir eso de: "Esos vienen a quitarnos el trabajo".

Por otro lado, me encantaron los poemas que recitaban entre las actuaciones, eran preciosos, y algunos hasta me emocionaron. Al igual que esto, también me emocionó mucho la historia de María Zambrano, una mujer y filósofa exiliada, a la cual yo ni si quiera conocía. También pude ver una obra de teatro llamada: "Los girasoles ciegos". Fue muy bonita y daba mucha pena, pero si lo piensas, en esos años mucha gente tendría que huir únicamente por tener pensamientos diferentes a los demás. Otra obra que pude ver trataba del exilio desde un punto de vista mucho más cercano, el exilio en tu propio suelo. Lo que esta obra quería decir, es que a veces las mujeres que son maltratadas están exiliadas en su propia casa. Esta fue una de las actuaciones que más me gustaron.

Pero bueno, todo esto era un pequeño resumen, como expliqué antes, de las cosas que más me gustaron.

Nuestra actuación tuvo lugar después del primer descanso. En ese momento, y después de comernos el bocadillo, fuimos a un camerino a cambiarnos de ropa. Recuerdo que estaba muy nerviosa y me sudaban las manos en el instante en que tuvimos que subir al escenario y Miguel comenzó a leer un breve discurso de todo lo que el proyecto había supuesto para nosotros. Luego bajamos y nos sentamos en nuestros asientos para ver el video. A lo mejor únicamente lo pienso yo, pero a mi me pareció muy bonito y emotivo (a pesar de que se saltaron el final, con lo bonito que era), supongo que porque se veía reflejado el esfuerzo, y además, todo lo que uno hace lo ve de forma diferente.

Cuando ya pensaba que todo había terminado, vovió a aparecer la banda de música, y luego cantaron otras dos chicas, que para ser sincera, no lo hacían nada mal. En ese momento, me lo pasé genial, me pude reir con mis amigas y nos divertimos mucho. Y con todo esto, me di cuenta de una cosa, la excursión que yo creía que iba a ser la típica en que tienes que estar todo el tiempo viendo cosas que a lo mejor ni te interesan, se convirtió en todo lo contario, ya que prácticamente todos los temas de los que se hablaban me gustaban.

Al llegar a casa, pensé que todo aquel esfuerzo que pusimos en aquella aventura a la que en un principio nadie quería pertenecer, había merecido la pena, me lo había pasado en grande, y sobre todo había aprendido a valorar las cosas que nuestros antepasados hicieron para conseguir un mundo mejor, y por eso considero que ahora (en tiempos de crisis) nos vemos en la obligación de mantenerlo y por supuesto mejorarlo.

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